Guías Caninas

EXPLICATIVO · Publicado 1 de junio de 2026 · 5 min de lectura

Garrapatas en perros: cómo quitarlas correctamente

Aprende a extraer garrapatas de forma segura con la técnica adecuada y evita los errores más comunes que comprometen la salud de tu perro.

Garrapatas en perros: cómo quitarlas correctamente

Qué son las garrapatas y por qué representan un riesgo

Las garrapatas son arácnidos ectoparásitos que se alimentan de sangre de mamíferos, aves y reptiles. En España, las especies más frecuentes en perros son Rhipicephalus sanguineus (garrapata marrón del perro), Ixodes ricinus y Dermacentor reticulatus, presencia ampliamente documentada en la literatura veterinaria europea.

Su peligro no radica únicamente en la picadura: durante la succión de sangre, una garrapata puede transmitir bacterias, protozoos y, en menor medida, virus. El riesgo de transmisión de patógenos aumenta cuanto más tiempo permanece adherida al animal, lo que hace que la detección y extracción rápida sean fundamentales.

Las épocas de mayor actividad en la Península Ibérica corresponden a primavera y otoño, aunque en zonas mediterráneas la actividad puede mantenerse prácticamente todo el año. Los entornos con vegetación alta, bosques, campos y parques son los lugares de mayor exposición.

Puntos clave

  • Las garrapatas son arácnidos, no insectos.
  • Las especies más comunes en perros en España son Rhipicephalus sanguineus, Ixodes ricinus y Dermacentor reticulatus.
  • Cuanto más tiempo permanece adherida, mayor es el riesgo de transmisión de patógenos.
  • La actividad es mayor en primavera y otoño, con variaciones regionales.

Cómo extraer una garrapata paso a paso

La técnica recomendada por la AVMA (American Veterinary Medical Association) y por el consenso general en medicina veterinaria es sencilla: utilizar unas pinzas de punta fina o un extractor específico de garrapatas, evitando en todo momento aplastar el cuerpo del parásito.

Primer paso: sujeta la garrapata lo más cerca posible de la piel del perro, sin pellizcar la epidermis. Si usas un extractor en gancho (como los de tipo O'Tom), rodea el cuerpo del parásito desde la base antes de tirar. Con pinzas de punta fina, agarra justo a nivel cutáneo.

Segundo paso: ejerce una tracción firme, constante y perpendicular a la piel. No gires bruscamente, no sacudas. El objetivo es liberar el hipostoma sin romperlo.

Tercer paso: comprueba que la extracción es completa. Si queda algún fragmento incrustado, no intentes retirarlo con agujas u objetos punzantes sin consultar antes con el veterinario.

Cuarto paso: limpia la zona con agua y jabón o un antiséptico suave. Desinfecta también las pinzas o el extractor utilizado. Guarda la garrapata en un recipiente cerrado unos días: si el animal desarrolla síntomas, el veterinario podrá identificar la especie y orientar el diagnóstico.

Puntos clave

  • Usa pinzas de punta fina o un extractor específico de garrapatas.
  • Agarra lo más cerca posible de la piel, sin aplastar el cuerpo.
  • Tracción recta, firme y constante: sin girar ni sacudir.
  • Desinfecta la zona y el utensilio tras la extracción.
  • Conserva la garrapata en un recipiente cerrado por si se necesita identificación.

Errores habituales que debes evitar al extraer garrapatas

Existen métodos populares que persisten en el imaginario colectivo pero que la evidencia veterinaria desaconseja de forma explícita. La AVMA y diversas guías de práctica clínica los señalan como potencialmente perjudiciales.

Aplicar vaselina, aceite, alcohol o acercar un fósforo encendido a la garrapata son prácticas sin respaldo científico. Lejos de facilitar la extracción, pueden provocar que el parásito regurgite contenido intestinal hacia la herida, incrementando el riesgo de transmisión de agentes infecciosos.

Girar la garrapata bruscamente al extraerla con pinzas convencionales es otro error frecuente: puede romper el parásito y dejar el hipostoma incrustado en la piel. Aunque algunos extractores en gancho requieren un giro suave como parte de su mecanismo, esto no debe confundirse con una rotación enérgica.

Aplastar la garrapata con los dedos sin protección es igualmente desaconsejable: expone a la persona a fluidos potencialmente infecciosos. Si no dispones de extractor, utiliza guantes o una barrera física y maneja el parásito con el mínimo contacto directo.

Puntos clave

  • No apliques vaselina, aceite ni calor sobre la garrapata.
  • No la aplastes con los dedos sin protección.
  • No gires bruscamente con pinzas convencionales.
  • Evita usar agujas o palillos para intentar la extracción.

Enfermedades que las garrapatas pueden transmitir a tu perro

Las garrapatas actúan como vectores de diversas enfermedades reconocidas por la WSAVA (World Small Animal Veterinary Association) y documentadas en la literatura veterinaria europea. Las más relevantes en el contexto español son las siguientes.

La babesiosis canina, causada por protozoos del género Babesia, tiene una incidencia notable en la Península Ibérica. Afecta a los glóbulos rojos y puede provocar anemia hemolítica con síntomas como debilidad marcada, orina oscura y fiebre.

La ehrlichiosis, causada por Ehrlichia canis y transmitida principalmente por Rhipicephalus sanguineus, es frecuente en el sur de Europa. Cursa con fiebre, letargia, pérdida de apetito y hemorragias, y puede evolucionar a formas crónicas graves si no recibe tratamiento adecuado.

La anaplasmosis, causada por Anaplasma phagocytophilum y transmitida por Ixodes ricinus, se manifiesta con cuadros febriles y trombocitopenia. La borreliosis (enfermedad de Lyme), aunque más prevalente en el centro y norte de Europa, también está presente en determinadas áreas de España.

Consulta con tu veterinario colegiado para diagnóstico definitivo ante cualquier síntoma que aparezca en los días o semanas posteriores a la detección de una garrapata.

Puntos clave

  • Babesiosis: afecta a los glóbulos rojos, con presencia documentada en la Península Ibérica.
  • Ehrlichiosis: causada por Ehrlichia canis, frecuente en el sur de Europa.
  • Anaplasmosis: transmitida por Ixodes ricinus, cursa con fiebre y trombocitopenia.
  • Los síntomas pueden aparecer días o semanas después de la picadura.

Cómo prevenir las garrapatas en tu perro

La prevención es el pilar esencial de la protección frente a las garrapatas y las enfermedades que transmiten. El veterinario es quien debe orientar la elección del antiparasitario más adecuado para cada animal, según su perfil, estilo de vida y zona geográfica.

Los formatos disponibles incluyen pipetas tópicas, collares antiparasitarios, comprimidos orales y sprays. Algunos actúan como repelentes, otros como acaricidas que eliminan al parásito tras el contacto, y algunos combinan ambos mecanismos. La duración de la protección y el espectro de acción varían según el principio activo, por lo que no todos los productos son equivalentes.

Más allá del tratamiento farmacológico, la revisión sistemática del perro tras salidas al campo, bosques o zonas con vegetación alta es una medida de manejo sencilla y eficaz. Las zonas a inspeccionar con mayor atención son el cuello, las axilas, las ingles, el espacio entre los dedos y el contorno de las orejas. También conviene revisar el entorno doméstico: Rhipicephalus sanguineus puede instalarse en jardines e incluso en el interior de viviendas.

Mantén el calendario de desparasitación al día durante todo el año y no interrumpas los tratamientos en los meses de aparente menor actividad sin consultar antes con tu clínica veterinaria.

Puntos clave

  • Consulta a tu veterinario para elegir el antiparasitario más adecuado.
  • Revisa al perro tras cada salida: cuello, axilas, ingles, orejas y dedos.
  • Repelentes y acaricidas no funcionan de la misma forma; no son intercambiables.
  • Rhipicephalus sanguineus puede establecerse en el interior de viviendas.

Cuándo debes acudir al veterinario tras encontrar una garrapata

Aunque la extracción puede realizarse en casa siguiendo la técnica adecuada, existen situaciones que requieren valoración veterinaria sin demora.

Acude a la consulta si no has podido retirar la garrapata completa y han quedado restos incrustados en la piel. También si la zona de la picadura presenta signos de infección: enrojecimiento intenso, inflamación, calor local persistente o secreción.

Presta especial atención a los síntomas que pueden aparecer en los días o semanas siguientes: fiebre, apatía, pérdida de apetito, palidez de mucosas, cojera sin causa aparente, sangrados o cambios en el color o volumen de la orina. Cualquiera de estas señales puede indicar una enfermedad transmitida por garrapatas que requiere diagnóstico y tratamiento específicos.

Los cachorros, los animales de edad avanzada y los perros con patologías previas son especialmente vulnerables y merecen una vigilancia más estrecha tras cualquier contacto con garrapatas. Consulta con tu veterinario colegiado para diagnóstico definitivo si tienes cualquier duda sobre el estado de salud de tu perro tras una picadura.

Puntos clave

  • Acude al veterinario si quedan restos de garrapata incrustados.
  • Busca atención ante fiebre, apatía, palidez de mucosas o cambios en la orina.
  • Los síntomas pueden demorarse días o semanas en aparecer.
  • Cachorros y animales mayores requieren una vigilancia más estrecha.

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Preguntas frecuentes

Lo que la gente pregunta sobre cuidado canino

01. ¿Cuál es la mejor forma de quitar una garrapata a mi perro?
Con pinzas o tenaza para garrapatas, agárrala lo más cerca posible de la piel, tira hacia afuera con movimiento firme y lento. Desinfecta la zona después. Consulta con un veterinario colegiado si la zona se inflama.
02. ¿Qué no debo hacer al quitar garrapatas?
No uses aceite, vaselina, gasolina ni fuego. No aplastes la garrapata sobre la piel, pues puede transmitir enfermedades. No dejes la cabeza dentro. Estos métodos pueden resultar más dañinos que efectivos.
03. ¿Con qué frecuencia debo revisar a mi perro para detectar garrapatas?
Revísalo diariamente, especialmente después de paseos por zonas con hierba, bosques o parques. Palpa el pelaje buscando bultos pequeños. En primavera y otoño son más comunes, pero pueden aparecer todo el año.
04. ¿Cuándo debo llevar a mi perro al veterinario por garrapatas?
Si tu perro tiene muchas garrapatas, muestra signos de infección, o aparecen costras. También si no sabes cómo quitarlas correctamente. Consulta con un veterinario colegiado para tratamientos preventivos adecuados.
05. ¿Qué productos puedo usar para prevenir garrapatas?
Existen pipetas antiparasitarias, collares, comprimidos y champús específicos. Tu veterinario puede recomendarte el más adecuado según edad, peso y salud de tu perro. La prevención es más efectiva que curar una infestación.

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