Origen e historia del Shih Tzu
El Shih Tzu es una de las razas de compañía con mayor antigüedad documentada. Su nombre procede del chino y se traduce aproximadamente como 'perro león', en referencia a su apariencia y a la tradición budista que asocia el león con la imagen de Buda.
Los registros históricos sitúan sus orígenes en el Tíbet, donde los monjes los criaban como perros sagrados. Desde allí, la raza llegó a la corte imperial china, donde se convirtió en animal de compañía exclusivo de la familia real durante siglos. Tras el cierre de China al exterior, los primeros ejemplares llegaron a Europa en la década de 1930. La Federación Cinológica Internacional (FCI) reconoce al Shih Tzu dentro del Grupo 9 —perros de compañía y de toy— con el estándar de raza número 208.
Puntos clave
- Su nombre significa 'perro león' en chino mandarín
- Originario del Tíbet, popularizado en la corte imperial china
- Reconocido por la FCI en el Grupo 9, estándar número 208
Características físicas de la raza
El Shih Tzu es un perro pequeño y compacto. Según el estándar oficial de la FCI, el peso ideal oscila entre 4,5 y 7,5 kg, y la altura a la cruz se sitúa entre 20 y 28 cm. Su cuerpo es ligeramente más largo que alto, con un porte seguro y activo que contrasta con su tamaño reducido.
El rasgo más llamativo de la raza es su abundante pelaje doble: una capa interna suave y esponjosa, y una capa externa larga y fluida. La gama de colores admitida por el estándar es amplia y no establece restricciones. La cabeza es redondeada y ancha, con hocico corto y aplanado —lo que lo clasifica como raza braquicéfala— y ojos grandes, oscuros y redondos que le confieren su expresión característica. La cola se lleva enroscada sobre el lomo.
Puntos clave
- Peso ideal: entre 4,5 y 7,5 kg (estándar FCI)
- Altura a la cruz: entre 20 y 28 cm
- Raza braquicéfala: hocico corto y ojos prominentes
- Pelaje doble y abundante, disponible en múltiples combinaciones de color
Temperamento y carácter
El Shih Tzu es un perro criado para la compañía y su carácter lo refleja con claridad. Es afectuoso, sociable y disfruta de la presencia humana de forma continua. Se adapta bien tanto a familias con niños como a personas que viven solas, siempre que se cubran sus necesidades básicas de ejercicio y estimulación mental.
Es una raza poco agresiva y, en general, tolerante con otros perros y animales si ha sido correctamente socializada desde cachorro. Durante el adiestramiento puede mostrar una tendencia obstinada, por lo que los especialistas recomiendan el uso del refuerzo positivo y sesiones cortas y variadas para mantener su motivación. No es una raza especialmente ladradora, aunque puede alertar de la presencia de desconocidos. Su fuerte vínculo con las personas hace que no tolere bien los períodos prolongados de soledad.
Puntos clave
- Muy apegado a las personas; no tolera bien la soledad prolongada
- Tolerante con niños y otros animales si está bien socializado
- Puede ser terco: el adiestramiento con refuerzo positivo da mejores resultados
- Raza de compañía, no orientada al trabajo o al deporte
Cuidados del pelaje y aseo
El pelaje del Shih Tzu exige una dedicación constante. Si se mantiene en su longitud natural, es necesario cepillarlo a diario para prevenir la formación de nudos y apelmazamientos que pueden acabar irritando la piel. Se recomienda el uso de un cepillo de cerdas suaves o un peine de dientes finos, idealmente combinado con un acondicionador sin aclarado que facilite el deslizamiento.
Muchos propietarios optan por el llamado corte de cachorro o 'puppy cut', que mantiene el pelo a pocos centímetros de longitud y simplifica el mantenimiento cotidiano. En cualquier caso, se recomienda acudir a un peluquero canino profesional cada seis u ocho semanas. El área periocular requiere atención especial: el pelo que cae sobre los ojos puede provocar irritación y favorecer las manchas de lágrimas, por lo que conviene recortarlo o sujetarlo con una pinza. Las orejas también deben revisarse con regularidad para detectar acumulación de humedad o cera.
Puntos clave
- Cepillado diario imprescindible si se mantiene el pelo largo
- Peluquero canino recomendado cada 6-8 semanas
- Vigilar el área periocular para evitar irritación y manchas de lágrimas
- Revisar las orejas regularmente para prevenir infecciones
Salud y afecciones más frecuentes
Como raza braquicéfala, el Shih Tzu puede padecer el síndrome braquicéfalo obstructivo de las vías aéreas (BOAS), que engloba narinas estenóticas, paladar blando elongado y, en los casos más graves, tráquea hipoplásica. La WSAVA (World Small Animal Veterinary Association) ha publicado guías de referencia sobre el manejo clínico de razas braquicéfalas que los veterinarios utilizan habitualmente en la práctica.
Otras afecciones descritas con frecuencia en la raza incluyen la luxación de rótula, la displasia de cadera, la atrofia progresiva de retina y diversas patologías oculares como el prolapso de globo ocular o las úlceras corneales, favorecidas por sus ojos prominentes. También pueden presentarse problemas dentales derivados del espacio reducido en la mandíbula y episodios de litiasis renal.
Consulta con tu veterinario colegiado para diagnóstico definitivo. Las revisiones periódicas y el correcto seguimiento del calendario vacunal y antiparasitario son la base del bienestar a largo plazo.
Puntos clave
- BOAS frecuente en braquicéfalos; vigilar cualquier signo de dificultad respiratoria
- Alta prevalencia de problemas oculares por los ojos grandes y prominentes
- Revisiones periódicas de rodillas, caderas y dentición
- Referencia clínica: guías de razas braquicéfalas de la WSAVA
Alimentación y necesidades de ejercicio
Pese a su pequeño tamaño, el Shih Tzu necesita actividad física diaria para mantener un peso correcto y una buena estimulación mental. Dos o tres paseos cortos al día —de entre 15 y 20 minutos cada uno— suelen cubrir sus necesidades. No es una raza atlética, pero disfruta del juego y de la interacción con su propietario en entornos seguros.
En cuanto a la alimentación, se recomienda un alimento completo y equilibrado formulado para razas pequeñas, adaptado a la etapa vital del perro: cachorro, adulto o senior. La obesidad es un riesgo real en perros de compañía con actividad moderada, por lo que controlar las raciones y limitar los premios calóricos resulta fundamental. Ante la aparición de síntomas digestivos o cutáneos persistentes, es conveniente consultar con un veterinario para descartar intolerancias alimentarias. Por su condición braquicéfala, se debe evitar el ejercicio intenso durante las horas de mayor calor para prevenir el golpe de calor.
Puntos clave
- 2-3 paseos cortos diarios son suficientes para cubrir su actividad
- Controlar las raciones para prevenir el sobrepeso
- Evitar ejercicio intenso en horas de calor por su condición braquicéfala
- Elegir un alimento formulado para razas pequeñas y adaptado a la etapa vital