Origen e historia del Basset Hound
El Basset Hound desciende del San Huberto (Bloodhound) y fue desarrollado en Francia como perro rastreador para la caza menor, en especial liebres y conejos. Su nombre procede del término francés bas, que significa bajo, en referencia a su característica complexión cercana al suelo.
La raza llegó a Reino Unido a finales del siglo XIX, donde el Kennel Club británico la reconoció en esa misma época. Actualmente, la Federación Cinológica Internacional (FCI) la encuadra en el Grupo 6, dedicado a los perros de rastro.
Puntos clave
- Raza de origen francés, descendiente del Bloodhound
- Creado para rastrear caza menor como liebres y conejos
- FCI Grupo 6: perros de rastro
Características físicas
El Basset Hound es un perro de tamaño medio-grande con una complexión muy particular: patas cortas y gruesas, cuerpo alargado y pesado, y una cabeza grande con piel suelta y arrugada. Según el estándar de la FCI, la altura a la cruz se sitúa entre 33 y 38 cm.
Sus orejas son excepcionalmente largas —las más largas en proporción al cuerpo de cualquier raza reconocida— y caen hacia adelante al olfatear, ayudando a canalizar los olores hacia el morro. Los ojos, de expresión melancólica, suelen mostrar ectropión (párpado inferior evertido hacia afuera), lo que requiere revisión veterinaria periódica.
El manto es corto, denso y liso. Los colores más habituales son el tricolor (negro, canela y blanco) y el bicolor (canela y blanco), aunque existen otras combinaciones reconocidas por la FCI.
Puntos clave
- Altura a la cruz entre 33 y 38 cm (estándar FCI)
- Orejas excepcionalmente largas que canalizan los olores
- Tendencia al ectropión ocular: requiere revisión periódica
- Manto corto y denso, generalmente tricolor o bicolor
Carácter y temperamento
El Basset Hound tiene una fama merecida de ser tranquilo, afectuoso y de trato apacible. Se lleva bien con niños y con otros animales domésticos, lo que lo convierte en una opción familiar muy valorada. Su sociabilidad es una de sus señas de identidad, aunque no suele destacar como perro de guardia.
No obstante, es también una raza con marcada independencia y cierta terquedad, rasgos propios de los perros de rastro que durante siglos trabajaron de forma autónoma siguiendo un olfato excepcional. Esta autonomía puede confundirse con desobediencia, pero responde mucho mejor a sesiones cortas de adiestramiento positivo y con recompensas que a métodos basados en la corrección, que son además desaconsejables desde el punto de vista del bienestar animal.
Su capacidad olfativa es excepcional: se le considera el segundo perro de rastro más fino tras el Bloodhound. En espacios abiertos, puede ignorar las llamadas cuando sigue un rastro, por lo que conviene asegurar siempre el entorno antes de soltarlo.
Puntos clave
- Temperamento tranquilo, afectuoso y sociable
- Independiente y terco: requiere paciencia en el adiestramiento
- Responde bien solo al refuerzo positivo
- Gran capacidad olfativa: vigilar en espacios abiertos sin valla
Cuidados esenciales: ejercicio e higiene
A pesar de su apariencia tranquila, el Basset Hound necesita ejercicio diario moderado. Se recomiendan al menos dos paseos al día, con un total aproximado de 45 a 60 minutos de actividad, adaptados a su ritmo. Es importante evitar que salte desde superficies elevadas o baje escaleras con frecuencia, ya que el impacto sobre una columna larga sostenida por patas cortas puede favorecer lesiones discales.
La limpieza de orejas es uno de los cuidados más críticos: la morfología de sus pabellones auditivos dificulta la ventilación y favorece la acumulación de humedad y cera, lo que predispone a infecciones. Se recomienda revisarlas y limpiarlas con regularidad usando productos específicos indicados por el veterinario.
Los pliegues cutáneos del cuello y el morro deben revisarse con periodicidad para prevenir dermatitis por rozamiento. El corte de uñas frecuente también es necesario, dado que sus patas cortas hacen que las uñas contacten el suelo con mayor facilidad.
Puntos clave
- Dos paseos diarios, 45-60 minutos en total como referencia
- Evitar saltos y bajadas de escaleras frecuentes
- Limpieza regular de orejas para prevenir otitis
- Revisión periódica de pliegues cutáneos y corte de uñas
Salud y enfermedades más frecuentes
El Basset Hound es una raza condrodistrófica —con patas cortas como resultado de una alteración en el desarrollo del cartílago—, lo que la predispone a la enfermedad del disco intervertebral (IVDD, por sus siglas en inglés). Esta condición puede manifestarse como dolor de espalda, debilidad en los miembros posteriores o, en casos graves, parálisis. La detección precoz es clave para mejorar el pronóstico.
Otras afecciones frecuentes en la raza son la otitis externa crónica (favorecida por la morfología de sus orejas), el ectropión ocular, la displasia de cadera y la obesidad, que a su vez agrava significativamente los problemas osteoarticulares y de columna. Los perros de pecho profundo, como el Basset Hound, también presentan un mayor riesgo relativo de dilatación gástrica con vólvulo (GDV).
Consulta con tu veterinario colegiado para diagnóstico definitivo ante cualquier signo de dolor, cojera, cambio de comportamiento o problema ocular o auricular. La WSAVA recomienda revisiones veterinarias anuales como mínimo en perros adultos sanos.
Puntos clave
- Alta predisposición a la IVDD (hernia discal) por ser raza condrodistrófica
- Otitis externa frecuente por la morfología auricular
- Propenso a la obesidad, que agrava los problemas articulares
- Riesgo relativo de dilatación gástrica (GDV) por pecho profundo
- Revisiones veterinarias anuales recomendadas (WSAVA)
Alimentación y control del peso
La gestión del peso es uno de los pilares del cuidado del Basset Hound. Esta raza tiene tendencia natural a ganar peso, y el sobrepeso incrementa el riesgo de lesiones articulares, problemas de columna y otras patologías metabólicas asociadas.
Se recomienda alimentar al Basset Hound con una dieta completa y equilibrada, adaptada a su fase vital (cachorro, adulto o senior) y a su nivel de actividad real. Muchos veterinarios aconsejan dividir la ración diaria en dos tomas para reducir el riesgo de distensión gástrica. Los premios y snacks deben contabilizarse dentro de la ración total para no superar el aporte calórico indicado.
Lo más adecuado es ajustar las cantidades periódicamente con el veterinario a partir de la valoración objetiva de la condición corporal del animal, en lugar de guiarse únicamente por el peso en báscula.
Puntos clave
- Control estricto del peso para prevenir patologías articulares
- Dieta adaptada a la fase de vida y nivel de actividad
- Dividir la ración en dos tomas diarias
- Los snacks deben incluirse en el cómputo calórico diario